Partamos el año recordando lo importante: ser feliz

Al finalizar el año pasado, hablábamos de las fiestas, y de que en esos días, todos conectamos con la bondad, las buenas intenciones, los deseos de bien para otros (o al menos, la mayoría lo intenta). Pero, tras el 1° de enero, es muy fácil olvidarlo. El sistema no nos lo recuerda permanentemente y volvemos a caer en la rutina. Por eso la invitación es a comenzar el año volviendo a recordar que seamos felices en nuestro trabajo.

Basado en lo que plantea Alexander Kjerulf, en su libro “El happy Hour es de 9 a 5“, la felicidad en el trabajo es la sensación que te inunda cuando (a continuación revisa el checklist, y evalúa tu propia realidad):

  • De verdad te gusta lo que haces
  • Haces un gran trabajo del que te sientes orgulloso
  • Trabajas con gente estupenda
  • Sabes que lo que haces es importante
  • Se te aprecia por tu trabajo
  • Puedes asumir responsabilidades
  • Te diviertes trabajando
  • Aprendes y creces
  • Tu trabajo tiene sentido
  • Te sientes motivado y lleno de energía
  • Sabes que tu trabajo es espectacular

(http://www.felizentutrabajo.com/lahorafelizesde9a5/librohtml/lahorafelizesde9a54.html, visitado el 12 de enero de 2014)

¿Cómo te fue? Si marcaste la mayoría de ellos, ¡te felicito! ¡Vas por muy buen camino! Si no fue así, te invito a preguntarte, ¿qué es lo que está fallando? ¿Qué puedo hacer yo para mejorar esta situación?

Recuerda que parte de la felicidad, como lo plantea la Psicología Positiva, es genética, otra parte depende de las circunstancias, y otra no menor, depende de las decisiones que uno mismo tome para ser feliz. Por lo tanto, hay mucho que podemos hacer por nosotros mismos y por los demás para aumentar nuestra felicidad. ¡¡¡Busca tu propia receta!!! Si bien hay ciertos elementos que parecen hacer feliz a la mayoría de las personas, todos tenemos nuestras particularidades, y la felicidad es distinta para cada uno.

Recuerda también que la felicidad, va más allá de los momentos de alegría que podamos tener. Por lo tanto, busca realizar acciones que saquen lo mejor de ti y que te permitan sentirte feliz hoy y mañana y en 5 años más. No sólo acciones divertidas. Esas sólo duran unos momentos (no es que estén mal, de hecho no lo están; sólo no enfoques tu esfuerzo en estas menos permanentes). No es eso lo que estamos buscando.

Si en nuestra organización, ponemos nuestros esfuerzos en sólo tener momentos de estos últimos (tipo actividades recreacionales o una búsqueda de la felicidad exagerada), lo más probable es que las personas sientan aversión y ridiculicen la idea. Además, será un gasto enorme para tu empresa.

Pero la felicidad también depende de las circunstancias. Por eso es importante que en nuestra organización, seamos capaces de responder también a las necesidades de nuestros trabajadores. Por ejemplo: cubriendo cargos con las personas idóneas. Que ojalá la lógica pudiera ser el cargo para la persona -con más fuerza- que la persona para el cargo. Esto porque tendrás una persona que se encuentre en equilibrio con la tarea encomendada, en la ecuación:

nivel de exigencia x competencias = disfrute (flow), frustración o estrés…

La organización tiene una responsabilidad con la felicidad de sus trabajadores, en cuanto al clima laboral, las condiciones laborales, los beneficios que puede recibir, entre otros, pero especialmente, en cuanto comience a considerar a las personas como tales, y no sólo como trabajadores (mano de obra reemplazable).

Darle un lugar importante a las personas, desde la organización, y el esfuerzo personal por trabajar en un ambiente más grato, sin duda alguna traerán por consecuencia un círculo virtuoso para la felicidad laboral. ¡Inténtalo!

Publicado el 14 de enero de 2014 en http://asexma.cl/psicologos-voluntarios/

¡Felices fiestas! O ¿Felices fiestas?

Por alguna extraña razón, a estas alturas del año, lo único que queremos es que el mes se acabe, como si por arte de magia, las cosas fueran a ser distintas a partir del 1° de enero. Como si al gritar con fuerzas ¡feliz año nuevo!, nuestro cansancio acumulado fuese a desaparecer y pudiésemos dar vuelta la página y hacer borrón y cuenta nueva. Sí. A todos nos pasa.

Por otro lado, diciembre es también un mes algo confuso en cómo nos predisponemos a vivirlo y cómo lo vivimos en realidad.

El espíritu de la Navidad, del amor y buenos deseos, comienzan a inundar el ambiente (a unos los toca más que a otros, claro está) y generamos distintas actividades para celebrarlo: la fiesta de fin de año, la navidad de la empresa que incluye a la familia, y el ya tan instalado “amigo secreto”, entre otras.

Sin embargo, estas instancias que hemos creado para disfrutar, muchas veces terminan transformándose en una carga más; en una tarea más de aquellas miles que tenemos, laboralmente, para cerrar el año, y dejamos de disfrutar.

Te quiero invitar. A detenerte un momento… respira… profundo… y observa.

Observa como este tiempo está para recordarnos aquellos elementos positivos de nuestra rápida y acelerada vida cotidiana. Esa vida que muchas veces nos automatiza en un quehacer que nunca acaba.

Detente. Observa. Recoge. Este año sin duda ha de tener más de algún fantástico momento en el trabajo. Quizás el logro de una meta; el goce de hacer lo que a uno le gusta; las bromas y cafés con los compañeros. Cada uno sabrá.

Observa cómo tu trabajo es mucho más que la suma de tareas. También es un espacio de creación, de ejecución, de encuentro humano, de aprendizajes. De momentos buenos y malos que permiten nuestro desarrollo.

En este último artículo del año, no quiero teorizar ni dar “recetas”. Sólo quiero hacerte esta invitación a detenerte y observar. A que te tomes un momento para volver a conectar con aquello que realmente importa. A tomarte un minuto antes de retomar la locura de fin de año, pero ahora, con un poquito más de fuerza, alegría y esperanza. Esperanza en la vida y sus oportunidades.

De todo corazón les deseo, con toda mi alegría y esperanza, que tengan unas maravillosas fiestas junto a sus familias y equipos de trabajo, y que éstas alimenten el espíritu para continuar con nuestra tarea de hacer país todos los días, uno que no dudo, construiremos más feliz.

Publicado en http://asexma.cl/felices-fiestas-o-felices-fiestas/ el 13 de dic de 2013.

Publicado en http://www.cetep.cl/web/?p=7196 el 02/12/2014

Modifica tu entorno y crea felicidad en tu trabajo.

Cuando converso con la gente acerca de la felicidad, siempre llegamos a la misma conclusión: todos la queremos. Y cuando hablamos de esto en relación al trabajo, comienzan a aparecer las dudas de su factibilidad. “Sí, es super lindo pensar en la felicidad en el trabajo. Yo puedo hacer mi parte. Pero dile lo mismo a mis jefes” o “el ambiente y las cosas que pasan todos los días, no lo permiten”, son respuestas habituales que me toca escuchar. Por eso, en este artículo, y basándome en el libro La alta rentabilidad de la felicidad de David Fischman, abordaré la siguiente pregunta: ¿Cómo hacemos para cambiar nuestro entorno para ser más felices en nuestro trabajo?

El entorno es un elemento central para nuestras percepciones y conductas. Puede sacar lo mejor de cada uno pero también lo peor de nosotros. El entorno es como un virus contagioso que muchas veces nos toca sin siquiera darnos cuenta.

El entorno, no sólo tiene que ver con las personas, sino con el espacio físico que nos rodea. Un estudio realizado en la Universidad Brigham Young, demostró que las personas que trabajan en un ambiente limpio responden con conductas más morales que las que no. Esto sólo a modo de ejemplo. Les aseguro que todos disfrutamos de un ambiente limpio, luminoso, agradable, que nos haga sentir mejor donde quiera que estemos.

¿Cómo es tu lugar de trabajo? ¿Cómo podrías mejorarlo? Quizás con un buen aroma, flores frescas o fotos que sean importantes para ti. Mantén un ambiente ordenado (el orden exterior ayuda a mantener un orden interior). Ocúpate de armar un espacio que te provoque emociones positivas. Las personas que experimentan estas emociones suelen ser más creativas, producen más y tienen mejores relaciones interpersonales.

Si es posible, invita a tu equipo a hacer cosas agradable e incluso insólitas o ridículas como por ejemplo “el día de la pantufla”. Inventa actividades que generen un grato ambiente y crea un espacio con sonrisas. Verás como todo fluye mejor y logras mayor compromiso con la empresa. Ahora bien, hazlo como algo permanente incorporándolo en la cultura de tu empresa. No creas que porque lo haces una vez generarás un cambio real. Una vez será sólo una anécdota para recordar.

Lo que somos y lo que hacemos no dependen exclusivamente de lo que ocurre en nuestro mundo interior. Siempre estamos rodeados de un entorno que nos modifica. Para bien o para mal. ¡Incluso la persona más positiva y motivada puede contagiarse de mal ánimo cuando es lo que predomina en el ambiente!

Te invito a realizar cambios. Invita también a tus compañeros. ¡Nada mejor que un rico ambiente en el espacio en el que pasamos gran parte de nuestro día!

Publicado el día 27 de noviembre de 2013 en http://asexma.cl/modifica-tu-entorno-y-crea-felicidad-en-tu-trabajo/